
Elementos reales
La estética en general es realista, se ajusta a la época en la que se rodó. Se recrea la ciudad de Washington, la clase alta, las fiestas, las películas donde actuaba la madre de la niña y por otro lado los barrios de clase baja donde vivía el cura. Aparentemente llevan una vida normal con alegrías y problemas hasta que el demonio posee a la niña.

Otros elementos
La película comienza con un flashback: El padre Merrin está en Irak excavando en unas ruinas y encuentra la figura de un demonio llamado Pazuzu. El cura se muestra preocupado. Más adelante se presenta una escena donde la estatua del demonio se encara con el padre Merrin. Tras esta secuencia, el resto de la película se desarrolla en Washington meses después.
La película mantiene un ritmo constante, pausado, durante toda la película va dando pistas de lo que ocurrirá después. Al principio el ritmo es bastante lento, se describen las vidas de los personajes, a medida que se acerca al clímax el ritmo de la película va aumentando. El frenetismo y la excentricidad que rodean al clímax dan cuenta de cómo una película de terror es capaz de provocar suspenso y misterio y resolver la situación con un intenso final. Un final aparentemente feliz, pero queda abierto a una segunda parte pues el demonio en ningún momento es destruido.
Elementos fantásticos

Los elementos fantásticos se presentan cuando aparece el demonio y cuando la niña es poseída por esta entidad y su aspecto físico comienza a cambiar y a padecer fenómenos paranormales.
