

Un 80% de la película transcurre en la noche, dando un tono de oscuridad y tensión en todas y cada una de las escenas, en donde los ambientes son oscuros e iluminación baja.
Se experimenta con la “ingeniería de las imágenes”. Ya que se juega con el fin de causar efectos de permanencia visual ante el espectador y este se involucre en ella, dejando a este tenso durante toda la proyección.
En las últimas escenas en el sótano se observa un excelente manejo de luces, al saber manejar el balance de blancos para que la imagen no quede naranjada más bien tiende a dar una tonalidad entre blanco y amarillo.
Las sombran juegan un papel fundamental para darle más terror a la película, pero como se dijo anteriormente la oscuridad es lo que prima en este género.
